viernes, 5 de abril de 2013

Capítulo 23


De repente, me doy cuenta de la horrible situación en la que estoy: una muerte segura, con Cato arrodillado ante Clove buscando venganza, el del 4 mirándome con la peor mirada con la que nadie nunca había mirado a nadie. Estoy muerto.
Vale, me decido a plantarle cara, me acerco a él y le pego un puñetazo en la cara, pero ni se inmuta.
Coge un cuchillo y se dispone a clavármelo, pero lo esquivo con un movimiento ágil.
Por el rabillo del ojo veo que Cato acaba de levantarse, se seca una lágrima y viene hacia nosotros. Pero pasa de mí. Va directamente al del 4. Somos 2 contra 1.
Me dispongo a pelear, cuando, de repente, oigo un grito a lo lejos ‘¡Gale, Gale!’
Es Álex.
Miro y me le encuentro frente a la de 1, Glimmer. Desde aquí no se ve bien, pero veo a Glimmer alejarse y dejar ahí a Álex. Él cae de rodillas en el suelo.
‘Mierda, no, él no’ pienso.
Corro hacia él dejando atrás a dos monstruos peleando. Los dos podríamos derrotar al del 4. Pero no. Álex me necesita.
Corro hacia él y me encuentro lo peor, Álex tiene una flecha clavada en el estómago.
Sigue consciente, pero se está desangrando, le tumbo y empiezo a hablar con él.
-Álex, no, no te vayas.-
No sé qué decir. Se está desangrando, y no puedo hacer nada por evitarlo.
-Tienes que ganar, por favor- susurra.
-Pero…
-Y cuida de ella- me interrumpe él. –Llévala las medicinas y cúrala, tenéis que ganar, uno de vosotros, por favor-
-Lo haré Álex. Intentaré ganar, por ti. La curaré, te lo prometo. –
Y sin darme cuenta, veo que me rueda una lágrima por la mejilla, no puedo evitarlo, ha sido como un hermano para mí.
-Suerte- oigo que susurra, antes de que sus ojos se cierren y se sumerja en un profundo sueño, un sueño que durará para siempre, para la eternidad.
Suena el cañonazo.
-No Álex, no, por favor, no te vayas, no, NO. –le digo
Pero es inútil. No me oye. Él ya no está, se ha dormido, y no va a despertar. Me levanto. Con fuerzas, porque tenemos que ganar, por él, se lo merece. Le quito la mochila y las armas.
-Adiós, Álex, hasta siempre.- susurro.
Y me voy, no sin antes echar un vistazo a la pelea. Cato está malherido, el del 4 también, y en el suelo hay un cuerpo, el de Glimmer. Muy lista, va, y se mete en la pelea. Lo siento por ella y su estupidez.
Miles de emociones me recorren la cabeza: tristeza, enfado, miedo, rabia, impotencia… y esperanza. La esperanza de que o yo, o Ali podamos ganar.
Y le he prometido a Álex que la salvaría, así que me dirijo a la cueva, a darla sus medicinas.
13 años. 13 años tenía Álex, y está muerto, por culpa de Snow. Sólo pensar en él me da deseos de muerte, quiero matarlo. Quiero matar a esa criatura asquerosa que nos obliga a matar o morir, cada año.
Llego a la cueva y Ali duerme.
La quito las vendas y la echo la pomada en las heridas.
La doy su medicina y agua.
Al pasar un rato abre los ojos.
-Has vuelto.
-He vuelto- respondo.
-¿Y Álex?- me pregunta, con un tono de preocupación en sus preciosos ojos verdes.
-Verás, Ali…- se me quiebra la voz.- Álex…no va a volver, lo siento.
Me rueda una lágrima. Sus ojos se llenan de lágrimas.
-Tenemos que ganar, por él- dice con voz suave y firme, aunque llena de tristeza y melancolía. –Por él. –susurra.




3 comentarios:

  1. nueva relacion de amor-odio que le tengo a un autor, A TÍ!!!!
    el capitulo maravilloso, me hiciste llorar tanto o mas que con la muerte de Rue

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  2. Jajajajaja oh, gracias<3
    lo de la muerte de Rue no me lo creo, esa fue demasiado triste :(
    Muchísimas gracias :3

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  3. Holaa, te hemos nominado a un premio de este blog: http://lossexuagesimosprimerosjuegos.blogspot.com.es/ Gracias :)

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